Por Fernando ‘Nando’ Godoy, Corresponsal para Deporte Gráfico MD
BOLONIA –Italia venció 3–1 a Turquía en el Stadio Renato Dall’Ara de Bolonia el 5 de octubre de 2026, asegurando su segunda victoria en el Grupo A1 de la Liga de Naciones y escalando al segundo puesto de la clasificación con siete puntos en cuatro partidos. Roberto Mancini realizó nueve cambios respecto al empate con Francia, y aunque el equipo inicial careció de fluidez, los suplentes Calafiori y Pio Esposito resultaron decisivos para sellar el triunfo.
Gianluca Scamacca abrió el marcador en el minuto 26 con una volea fulminante tras un centro de Di Lorenzo, poniendo fin a una sequía de tres años sin marcar con la selección. Turquía dominó la posesión en la primera mitad (60%) y generó peligro, pero la falta de precisión en el último tercio le impidió capitalizar su dominio. Aral Simsir empató en el minuto 61 tras una prolongación de tacón de Elmali, pero la paridad duró apenas cuatro minutos: Riccardo Calafiori, recién ingresado, cabeceó un centro preciso de Barella para restaurar la ventaja italiana. Francesco Pio Esposito sentenció en el minuto 87 al rematar un centro de Romano, firmando su séptimo gol internacional en solo 13 apariciones.

Momentos clave y puntos de inflexión
26′ — Scamacca abre el marcador: Di Lorenzo encontró a Vergara por la derecha, cuyo centro fue controlado por Scamacca tras un rechace. El delantero del Atalanta conectó una volea feroz que golpeó el larguero antes de entrar.
60′ — Simsir empata: Turquía salió con renovada intensidad tras el descanso. Celik llegó a línea de fondo y su pase raso fue prolongado de tacón por Elmali para que Simsir apareciera en el segundo palo y marcara a placer.
63′ — Calafiori restaura la ventaja: Barella ejecutó una falta desde la banda derecha y el defensa del Arsenal, que había entrado en el minuto 55, se impuso por alto para cabecear el 2–1. Fue su primer gol con la selección absoluta.
87′ — Pio Esposito sentencia: Issa Doumbia ganó el balón con fuerza y Romano puso un centro que el joven delantero del Inter desvió sutilmente para cerrar el partido.

Calificaciones de los jugadores
Italia: Donnarumma 6.5; Di Lorenzo 6.0 (55′ Kayode 5.5), Mancini 5.5, Bastoni 6.5, Ruggeri 5.5 (55′ Calafiori 7.5); Barella 6.0 (70′ Tonali 6.0), Romano 6.5, Doumbia 7.0; Vergara 6.5 (84′ Frattesi SV), Scamacca 7.0 (55′ P. Esposito 7.0), Maldini 5.0.
Turquía: Cakir 6.5; Celik 6.5, Bardakci 5.5, Kabak 5.0, Elmali 5.5; Ozcan 6.0, Yuksek 5.5 (79′ Akturkoglu SV), Kahveci 6.5 (70′ Elmaz 5.5); Akgun 6.0, Simsir 7.0 (70′ Fakili 5.5).
Doumbia fue el mejor jugador italiano en el campo, aportando fuerza física y presencia en el mediocampo en su primera titularidad con la azzurra. Calafiori, con un 7.5, dejó claro que no puede seguir siendo suplente: entró en su antiguo estadio entre aplausos y tardó apenas ocho minutos en marcar. Maldini, por el contrario, fue el punto débil del tridente ofensivo, sin cubrir a Celik en el gol turco y sin generar peligro en ataque.

Análisis táctico
Rotación masiva y falta de fluidez inicial: Mancini cambió nueve jugadores respecto al once que empató con Francia, buscando gestionar la carga física en una ventana de partidos muy congestionada. El tridente inédito formado por Vergara, Scamacca y Maldini careció de conexión, y Turquía, dirigida por el italiano Vincenzo Montella, dominó la posesión en la primera mitad con un 60%. Sin embargo, la falta de precisión turca en el último tercio —tres disparos a puerta sin gol— permitió a Italia llegar al descanso con ventaja.
El impacto de los suplentes: Al igual que en el partido de Francia, los cambios de Mancini resultaron decisivos. La entrada de Calafiori y Pio Esposito en el minuto 55 transformó al equipo. Calafiori no solo marcó el segundo gol, sino que aportó solidez defensiva y presencia aérea. Pio Esposito, con su movilidad y olfato de gol, sentenció el partido en los minutos finales.
Donnarumma, el salvador: El portero italiano fue fundamental para preservar la victoria. Realizó paradas cruciales ante Ozan Kabak, Salih Ozcan y Yunus Akgun, y en el tramo final evitó el empate turco con intervenciones de alto nivel. Su actuación durante este parón de selecciones ha demostrado por qué es el líder absoluto de esta selección.
Las estadísticas del partido reflejan lo igualado del encuentro: Italia tuvo 15 disparos por 14 de Turquía, seis a puerta por cinco de los visitantes, y generó 1.9 goles esperados por 1.31 del rival. Turquía, sin embargo, tuvo más posesión (55%), más pases completados (550 contra 444) y más córneres (9 contra 3), lo que subraya la eficacia italiana en las áreas.

Conclusión
Italia logró una victoria de oficio, menos vistosa que la goleada en Bursa pero igualmente valiosa. Mancini ha encontrado en la profundidad de su banquillo un arma decisiva: Calafiori y Pio Esposito, ambos suplentes, resolvieron el partido. Con este triunfo, Italia se sitúa segunda en el Grupo A1 y mantiene vivas sus aspiraciones de clasificación a los cuartos de final de la Liga de Naciones. Como advirtió Mancini tras el partido, «probablemente nos jugaremos la clasificación en Bélgica». Turquía, por su parte, acumula cuatro derrotas en cuatro partidos y la presión sobre Vincenzo Montella aumenta, con su continuidad en el cargo seriamente cuestionada.
