Por Diego von Vacano, Deporte Gráfico MD

LONDRES –Una comisión independiente ha declarado al Manchester City culpable de infringir 114 de los 115 cargos por violaciones de las normas financieras de la Premier League, según informes de The Athletic confirmados por fuentes de BBC Sport. El veredicto, alcanzado tras una audiencia que concluyó en diciembre de 2024, marca un momento histórico en la gobernanza del fútbol inglés.
Los cargos, presentados en febrero de 2023 tras una investigación de cuatro años, abarcan el período de 2009 a 2018 y cubren cinco categorías principales: no proporcionar información financiera precisa (54 cargos), no proporcionar detalles precisos sobre pagos a jugadores y entrenadores (14 cargos), infringir las normas financieras de la UEFA (5 cargos), violar las Reglas de Rentabilidad y Sostenibilidad de la Premier League (7 cargos) y no cooperar con las investigaciones de la Premier League (35 cargos).
El caso se centró en las acusaciones de que el City disfrazó la inversión directa de sus propietarios con sede en Abu Dabi como ingresos por patrocinio de empresas como Etihad y Etisalat, inflando así artificialmente los ingresos para cumplir con las regulaciones financieras. Una figura clave en el proceso fue un misterioso “Persona X” —Jaber Mohamed, un asistente clave del gobernante de Abu Dabi— que negoció un acuerdo de patrocinio de 30 millones de libras en el centro de las acusaciones.
El Manchester City ha negado sistemáticamente todos los cargos, afirmando que posee un “cuerpo integral de evidencia irrefutable” que respalda su inocencia. En respuesta al veredicto, el club emitió un comunicado diciendo que el “proceso de la Premier League sigue en curso” y está sujeto a confidencialidad, añadiendo que han “respetado diligentemente el debido proceso durante ocho años”. Se espera que el City apele la decisión.

Las sanciones aún no se han determinado, pero el abanico de posibles castigos es sin precedentes. Según las reglas de la Premier League, la comisión puede imponer multas, deducciones de puntos, prohibiciones de transferencias, suspensión de partidos de liga o incluso la expulsión de la Premier League. Otros clubes de la Premier League ya han buscado asesoramiento legal sobre posibles reclamaciones de compensación, lo que indica que el veredicto tendrá ramificaciones mucho más allá del propio Manchester City.
La magnitud de las infracciones
El hecho de que el City fuera declarado culpable de todos los cargos menos uno de los 115 es notable en sí mismo. El único hallazgo de no culpabilidad sugiere que el panel examinó cada cargo individualmente en lugar de tratar el caso como un todo monolítico. Los 35 cargos separados de no cooperación son particularmente significativos: indican que la conducta del club durante la propia investigación fue vista como obstructiva, lo que podría influir enormemente en la severidad del castigo.

¿Qué significa esto para la credibilidad regulatoria de la Premier League?
Este veredicto es posiblemente la decisión regulatoria más trascendental en la historia de la Premier League. Las normas financieras de la liga han sido criticadas por ser poco efectivas, con clubes como el Everton y el Nottingham Forest recibiendo deducciones de puntos relativamente modestas por infracciones que eran menores en comparación con las acusaciones contra el City. Un veredicto de culpabilidad de esta magnitud valida el mecanismo de aplicación de la liga, pero solo si el castigo que finalmente se imponga se percibe como proporcionado.
Si el City recibe meramente una multa, el veredicto será ampliamente visto como una confirmación de que los clubes adinerados pueden efectivamente comprar su salida de consecuencias graves. Como señaló el experto en finanzas del fútbol Kieran Maguire, “las ramificaciones serán significativas”, y comentaristas como Danny Murphy han predicho una sanción “sin precedentes”. Por el contrario, si el castigo incluye el descenso o la expulsión, señalará una nueva era de firmeza regulatoria, pero a un costo enorme para el producto comercial de la liga.
El problema de la apelación y los plazos
La apelación esperada del City introduce una complicación significativa. Según las reglas de la Premier League, el City no puede llevar el asunto al Tribunal de Arbitraje Deportivo y debe apelar a través de un panel independiente interno. Este proceso podría tardar meses o incluso años, durante los cuales el estatus del club y la validez de títulos pasados permanecen bajo una nube de duda. También existe incertidumbre sobre cuándo se aplicarían las sanciones: podrían afectar la temporada actual, temporadas futuras o incluso aplicarse retroactivamente a temporadas pasadas, lo que plantea la posibilidad teórica de que se despoje al club de títulos.
El veredicto se alcanzó tras una audiencia de 12 semanas que concluyó en diciembre de 2024, lo que significa que el panel tardó aproximadamente 21 meses en deliberar. Esta demora extraordinaria refleja la complejidad del caso, el volumen de pruebas y los altos intereses en juego.

La cuestión de la compensación
Quizás el aspecto más subestimado de este caso es el litigio secundario que generará. Los clubes de la Premier League ya han comenzado a buscar asesoramiento legal sobre reclamaciones de compensación. El precedente del Burnley, que reclamó con éxito 35 millones de libras al Everton por infracciones de las reglas de Rentabilidad y Sostenibilidad, proporciona una plantilla para los clubes que creen que fueron perjudicados financieramente por las presuntas violaciones del City, particularmente aquellos que descendieron o no lograron clasificarse para competiciones europeas durante el período en cuestión.
La estrategia de defensa del City
La respuesta pública del City ha sido notablemente mesurada, enfatizando la equidad procesal y la naturaleza continua del proceso en lugar de disputar directamente la sustancia del veredicto. La carta del presidente Khaldoon Al Mubarak a los aficionados insistía en que el club sigue confiando en “probar la inocencia del Club”. Esto sugiere que la estrategia del City se centra en la apelación y posibles desafíos procesales en lugar de aceptar las conclusiones. El encuadre del club, que ha «respetado el debido proceso durante ocho años», lo posiciona como la víctima de un proceso que cree que ha sido injusto o políticamente motivado.

El precedente más amplio
El caso del City probablemente se convertirá en el precedente definitorio de cómo el fútbol inglés maneja la mala conducta financiera de sus clubes más poderosos. El escándalo de Calciopoli en el fútbol italiano, donde la Juventus fue descendida y despojada de títulos, es el análogo histórico más cercano, pero ese caso involucraba amaño de partidos en lugar de violaciones financieras. El escándalo del tope salarial del Saracens en el rugby inglés, donde el club fue descendido y multado por pagos a jugadores no declarados, puede ser una comparación más instructiva sobre cómo las autoridades deportivas manejan el engaño financiero sistémico por parte de clubes exitosos.
El veredicto confirma que los cargos no eran meramente técnicos o administrativos: involucraban la integridad fundamental de la información financiera y la ventaja deportiva que se derivaba del gasto no declarado. Si el castigo que finalmente se imponga coincide con la gravedad de esa conclusión sigue siendo la pregunta central que determinará el legado de este caso.
