Por Diego von Vacano
LOS ANGELES –En un dramático partido de cuartos de final del Mundial disputado en el SoFi Stadium de Los Ángeles ante 70,492 espectadores vestidos de rojo, España se impuso a Bélgica por 2-1 para asegurar su primera aparición en unas semifinales desde que ganó el torneo en 2010. La victoria le da a España un atractivo cruce de semifinales contra Francia.
Acontecimientos clave:
En el minuto 30, Fabián Ruiz abrió el marcador para España, aprovechando el rechazo de Thibaut Courtois tras un disparo de Dani Olmo, que llegó después de una jugada inteligente por la derecha en la que participaron Lamine Yamaly Pedro Porro.
En el 41, Charles De Ketelaere empató con un cabezazo desde el centro del área tras un centro de Timothy Castagne, poniendo fin a la increíble racha de España de 650 minutos sin encajar un gol en el Mundial.
En el 71, Bélgica sufrió un duro golpe cuando el portero Thibaut Courtois se vio obligado a retirarse por una lesión en el muslo, siendo sustituido por el debutante Senne Lammens.
En el 88, Mikel Merino, que llevaba solo dos minutos sobre el césped, aprovechó un balón suelto que Lammens no pudo retener tras un disparo lejano de Pau Cubarsí para marcar el gol de la victoria.

Análisis táctico
El control de España y el dominio de la posesión
Como era de esperar, España impuso su característico estilo basado en la posesión, controlando entre el 64 y el 69 por ciento del balón a lo largo del partido. Rodri actuó como el “jefe” en el centro del campo, dictando el ritmo del juego y manteniendo la calma bajo presión. La decisión de alinear a Fabián Ruiz en lugar de Pedri resultó acertada, ya que el centrocampista del PSG fue el autor del primer gol.
Sin embargo, la actuación de España no fue impecable. Aunque defensivamente fueron sólidos (no habían encajado ningún gol en todo el torneo hasta el cabezazo de De Ketelaere), su ataque careció de profundidad en ocasiones.
Como señaló el periodista deportivo español Guillem Balaguer: “Conseguimos llegar a semifinales sin un momento de genialidad, es simplemente regular”.
La amenaza al contragolpe de Bélgica
Bélgica ejecutó su plan de partido con eficacia, replegándose en bloque bajo y esperando oportunidades para salir al contraataque. La visión de juego de Kevin De Bruyne fue clave para desbloquear la defensa española en el gol del empate, mientras que Jérémy Doku causó problemas con sus carreras en vertical.
Los “Diablos Rojos” demostraron por qué habían marcado 13 goles en sus cinco partidos anteriores, pero sus vulnerabilidades defensivas resultaron costosas (ya habían encajado cinco goles antes de este partido), y la pérdida de Courtois dejó al descubierto su falta de profundidad en la portería.

El momento decisivo: la lesión del portero Thibaut Courtois – Foto/Fuente Oficina de Comunicación FIFA/FIFA vía GettyImages
El punto de inflexión fue sin duda la lesión de Courtois en el minuto 71. El guardameta del Real Madrid había estado, como es habitual, muy seguro bajo palos y realizó varias paradas clave. Su sustituto, Senne Lammens del Manchester United, fue el responsable del gol de la victoria al no poder retener un disparo lejano y aparentemente sencillo de Cubarsí, dejando el balón muerto para que Merino lo empujara a la red.
Contexto posterior al partido
Esta victoria amplió la racha invicta de España a 37 partidos, igualando el récord de Argentina y quedando a solo uno del récord absoluto de Italia. Para la llamada “generación de oro” de Bélgica, esta derrota probablemente señala el final de una era, ya que De Bruyne, Lukaku y otros quizás disputen su último Mundial juntos.
El seleccionador español, Luis de la Fuente, elogió el carácter de su equipo: “Es un honor entrenar a un equipo tan comprometido y con tantas ganas de mejorar”, aunque reconoció que tendrán que elevar su nivel ante Francia en las semifinales.

Resumen del análisis
En cuanto al enfoque táctico, España apostó por el control de la posesión y la elaboración paciente, mientras que Bélgica optó por un bloque bajo y transiciones rápidas. Como principal fortaleza, los españoles destacaron por su dominio en el centro del campo y su organización defensiva; los belgas, por su velocidad al contragolpe y su peligro a balón parado. Como debilidades, a España le faltó profundidad en los últimos metros, mientras que Bélgica mostró vulnerabilidad defensiva y falta de recambios en la portería.
El jugador clave del partido fue Rodri, que controló el ritmo del juego, mientras que De Bruyne fue el más destacado de Bélgica al crear el gol del empate. El punto de inflexión llegó con la lesión de Courtois en el minuto 71 y el posterior error de Lammens en el 88.
Veredicto: la resiliencia y la profundidad de banquillo de España resultaron decisivas, pero necesitarán ofrecer una actuación más refinada para superar a la favorita Francia en las semifinales el martes 14 de julio en Dallas.
