Por Diego von Vacano, Deporte Gráfico MD
PARIS –En un encuentro que rompió récords y desafió las convenciones del fútbol, el vigente campeón París Saint-Germain se impuso 5-4 al Bayern Múnich en la ida de las semifinales de la UEFA Champions League, disputada en el Parc des Princes. El espectáculo de nueve goles fue la semifinal con más anotaciones en la historia de la competición, dejando todo abierto para la vuelta en Múnich.
Desarrollo del partido: un gol cada diez minutos
El partido arrancó a un ritmo frenético. El Bayern se adelantó en el minuto 17 cuando Harry Kane convirtió un penalti tras una falta de Willian Pacho sobre Luis Díaz. El PSG respondió nueve minutos después: Khvicha Kvaratskheliaempató con un soberbio disparo con rosca. Joao Neves puso por delante al PSG de cabeza tras un córner en el minuto 33. Pero Michael Olise restableció la igualdad con un potente disparo en el 41. Justo antes del descanso, una controvertida revisión del VAR señaló penalti a favor del PSG por mano de Alphonso Davies; Ousmane Dembélé lo transformó para dar a los parisinos la ventaja de 3-2. En la segunda mitad el PSG pareció sentenciar cuando Kvaratskhelia (56) y Dembélé (58) anotaron su segundo gol para poner el 5-2. Pero el Bayern no se rindió: Dayot Upamecano (65) y Luis Díaz (68) marcaron en apenas tres minutos para acercar a los bávaros a 5-4. El PSG resistió en un tramo final dramático, que incluyó un despeje sobre la línea de Pacho en el tiempo añadido para conservar la victoria.

Récords y contexto
Los nueve goles y el ritmo implacable establecieron varios hitos. Fue la primera vez en una semifinal europea que ambos equipos marcaron cuatro o más goles, y supuso la derrota europea más abultada del Bayern en 31 años. De manera notable, el portero del Bayern Manuel Neuer no realizó ninguna parada en todo el partido. Pese al elevado marcador, los datos de goles esperados (xG) indican que el resultado podría haber sido aún más abultado: el Bayern generó ocasiones por valor de 2,51 xG frente al 1,91 xG del PSG, lo que refleja tanto la calidad del remate como las fragilidades defensivas mostradas.
Análisis táctico y defensivo
Este partido fue un marcado contraste con los encuentros anteriores entre ambos equipos. Para el PSG, puso fin a una racha de cinco derrotas seguidas contra el Bayern en la Champions. La victoria dependió en gran medida de la brillantez individual de Kvaratskhelia y Dembélé, cuya velocidad y definición explotaron una y otra vez la defensa adelantada del Bayern. Sin embargo, la incapacidad del campeón francés para gestionar el partido tras el 5-2 permitió al Bayern volver a meterse en la eliminatoria, mostrando nuevamente sus vulnerabilidades defensivas. Por parte del Bayern, el partido evidenció la fragilidad defensiva que le ha perseguido durante la temporada. Su planteamiento agresivo y ofensivo les dejó constantemente expuestos a los contraataques del PSG, con su línea defensiva superada una y otra vez. Pero su espíritu ofensivo y su capacidad goleadora les mantuvieron vivos, convirtiendo lo que pudo ser un golpe definitivo en una derrota ajustada que deja todo por decidir.
Reacciones posteriores
El entrenador del PSG, Luis Enrique, reconoció el carácter caótico del partido: “Merecimos ganar, merecimos perder, merecimos empatar. Fue un partido excepcional, nunca había vivido un encuentro de tanta intensidad como entrenador”.

Ousmane Dembélé declaró: “A todos los amantes del fútbol les aseguro que disfrutaron viendo el partido. Sobre el césped fue un verdadero placer jugarlo. Soñamos todo el año con partidos como este”.
Pese a la derrota, el entrenador del Bayern, Vincent Kompany, que siguió el partido desde la grada por sanción, se mostró desafiante de cara a la vuelta en casa. “Creo que algo especial puede pasar en casa. El Allianz Arena es un escenario mítico donde el Bayern ha conseguido muchas victorias”.