Por Diego von Vacano
WASHINGTON, DC –El fenómeno argentino Lionel Messi lleva el fútbol a la ciudad portuaria de Baltimore en un duelo que promete ser histórico para la liga estadounidense Major League Soccer (MLS) que apenas comienza, pero promete marcar un hito.
El encuentro entre DC United y Inter Miami, programado para el sábado 7 de marzo a las 4:30pm (hora del Este), no solo enfrentará al vigente campeón de la liga contra un tradicional equipo de la capital, sino que representará un fenómeno de convocatoria sin precedentes: se jugará en el M&T Bank Stadium de Baltimore, un imponente recinto de la NFL con capacidad para 70,000 espectadores.
La decisión de trasladar el partido desde el Audi Field (20,000 asientos) responde a una realidad que la MLS vive desde la llegada de Lionel Messi: la demanda de entradas supera cualquier expectativa. Danita Johnson, presidenta de Operaciones de Negocio de DC United, explicó la trascendencia de esta movida: “Llevar este encuentro a Baltimore no es solo un cambio de sede. Es un paso significativo para integrar a Baltimore como parte de nuestra afición local. También es una oportunidad extraordinaria para ayudar a hacer crecer el deporte en un mercado que ha demostrado de manera constante una enorme pasión por el fútbol”.

Un arranque de temporada con sabor a revancha
El contexto deportivo añade capas de emoción a este enfrentamiento. Inter Miami llega a Baltimore con el estatus de campeón defensor de la MLS Cup, un título que conquistó en diciembre de 2025. Sin embargo, el arranque de temporada no ha sido el ideal para las “Garzas”: el equipo dirigido por Javier Mascherano cayó 3-0 en su debut ante LAFC en el Memorial Coliseum de Los Ángeles, en un partido donde Messi fue cuidadosamente gestionado tras superar una contractura muscular.
Este tropiezo inicial convierte el duelo contra DC United en una prueba de carácter para el campeón. Con una larga gira de cinco partidos como visitante debido a la inauguración de su nuevo estadio (Miami Freedom Park abrirá el 4 de abril), Inter Miami necesita sumar puntos para no quedarse rezagado en la Conferencia Este.
Por su parte, DC United comenzó la temporada con una victoria por 2-1 sobre Philadelphia Unión en su propio estreno, mostrando un equipo renovado que busca volver a los primeros planos de la liga y en su segunda presentación fuera de casa cayó ante el Austin 1-0.
Baltimore: la nueva capital del fútbol por un día
El M&T Bank Stadium, casa de los Baltimore Ravens, se convertirá por unas horas en el epicentro del fútbol norteamericano. No es la primera vez que un estadio de la NFL abre sus puertas para albergar al fenómeno Messi —recintos como el Soldier Field de Chicago, el Gillette Stadium de Boston o el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta ya lo han hecho—, pero cada vez la experiencia se perfecciona.
Sashi Brown, presidente de los Baltimore Ravens, destacó la relevancia del evento: “La región del Atlántico Medio tiene un fuerte apetito por el fútbol, y asociarnos con DC United para traer un partido de esta magnitud es especialmente emocionante. Tras numerosos partidos amistosos internacionales exitosos celebrados previamente en nuestro estadio, este evento ofrece otra oportunidad para que los aficionados disfruten de una experiencia futbolística extraordinaria en Charm City”.
Para los aficionados que planean asistir, DC United ha prometido anunciar en las próximas semanas detalles sobre beneficios exclusivos y logística para garantizar una experiencia de partido inolvidable.
El “efecto Messi” en su máxima expresión
Más allá de lo deportivo, este partido simboliza la nueva dimensión global que ha alcanzado la MLS gracias a la presencia del ocho veces ganador del Balón de Oro. Con 38 años y recientemente renovado hasta 2028, Messi se prepara para lo que podría ser su sexta Copa del Mundo con Argentina, y cada partido en Estados Unidos adquiere un valor especial.
El astro argentino viene de una temporada 2025 espectacular en la que lideró con 29 goles y 19 asistencias.