Por Tamas Peterfalvy, Corresponsal en Budapest para Deporte Gráfico MD
ESTAMBUL, TURKEY –La Roma dominó la posesión desde el inicio, con un 71,4 % del balón en los primeros compases, pero le costó traducir ese control en ocasiones claras. Paulo Dybala puso a prueba dos veces al portero Ederson, mientras que el Fenerbahçe amenazó sobre todo al contragolpe mediante Mason Greenwood y Kerem Aktürkoğlu. El gol llegó en el minuto 39, cuando Donyell Malen condujo hacia dentro desde la izquierda y filtró un pase a Cristante justo fuera del área; el mediocampista controló antes de disparar con la derecha al ángulo inferior para firmar el primer gol de la Roma en la Liga de Campeones desde marzo de 2019.
Segunda mitad: respuesta inmediata y drama final
El Fenerbahçe necesitó solo tres minutos tras el descanso para empatar. Greenwood puso un pase preciso al hueco para Brown, quien mostró serenidad para picar el balón por encima de Mile Svilar e igualar el marcador. Los locales buscaron entonces el segundo, con Vedat Muriqi obligando a una parada decisiva de Svilar y N’Golo Kanté creando otra ocasión para el delantero que el portero desvió.
La Roma creyó haber obtenido un penalti en el minuto 68, cuando Dybala se cayó tras una entrada de Aktürkoğlu, y el árbitro Jesús Gil Manzano señaló inicialmente el punto penal. Sin embargo, el VAR determinó que la falta había ocurrido justo fuera del área, y la decisión fue anulada. En los minutos finales, el Fenerbahçe estuvo más cerca de arrebatar la victoria cuando el cabezazo de Nathan Aké golpeó el larguero, asegurando que los puntos se repartieran.

Svilar mantiene a flote a la Roma
Mile Svilar fue el jugador más destacado de la Roma, realizando varias paradas para preservar el empate. Su parada mano a mano a Muriqi en la segunda mitad fue la más crítica, y finalmente fue rescatado por su larguero cuando Aké cabeceó contra la madera en los instantes finales. Las actuaciones del portero serán vitales si la Roma quiere avanzar en esta competición.
Equilibrio en el mediocampo y fallos defensivos
El gol de Cristante coronó una actuación disciplinada en el mediocampo, y le valió una calificación de 7/10 por parte de medios italianos. Aportó el “fosforo” (cerebro) en el centro, cortando jugadas y eligiendo los momentos adecuados para sumarse al ataque. Sin embargo, la línea defensiva tuvo despistes; Gianluca Mancini sufrió con los movimientos de Brown y fue parcialmente culpable del empate, recibiendo un 5,5. Wesley también tuvo una noche difícil en el costado, calificado con 5 por ser superado en defensa.
La amenaza del Fenerbahçe y los ajustes de Gasperini
El Fenerbahçe, que jugaba su primer partido de la fase principal de la Liga de Campeones desde 2008-09, creció en el partido tras el descanso y creó las mejores ocasiones en la segunda mitad. La creatividad de Greenwood y la energía de Brown causaron problemas, mientras que la entrada de Romelu Lukaku dio a los locales un punto de referencia. El entrenador de la Roma, Gian Piero Gasperini, respondió sacando a Marten de Roon para reforzar el mediocampo y a Balerdi por Mancini, ayudando a estabilizar el barco en los tramos finales.
Conclusión general
Un punto en Estambul es un inicio sólido para la Roma, que mostró resiliencia en un ambiente hostil. La actuación resaltó su capacidad para controlar la posesión y crear momentos de calidad, pero también expuso vulnerabilidades contra transiciones rápidas y balón parado. Con Cristante y Svilar en buena forma, el equipo de Gasperini buscará construir sobre este resultado mientras intenta dejar huella en su regreso a la élite europea.
