Por Diego von Vacano

FOXBOROUGH –El encuentro, disputado en el Gillette Stadium de Boston ante 63,811 espectadores vestidos de rojo y azul, Francia dómino desde el inicio. Controlaron la posesión del balón y generaron numerosas ocasiones de gol, pero se toparon con una defensa marroquí muy ordenada y con una actuación soberbia del portero Yassine Bounou, quien fue elegido el mejor jugador del partido.

Dominio francés y oportunidad fallida en el primer tiempo
La presión de Francia fue incesante. En el minuto 25, Kylian Mbappe fue derribado dentro del área y se señaló un penalti. Sin embargo, su carrera vacilante y su disparo débil fueron fácilmente detenidos por Bounou, manteniendo el cero en el marcador.

Lucas Digne también estrelló un disparo en el travesaño, y Francia terminó la primera parte con la asombrosa cifra de 13 disparos a puerta, pero sin poder abrir el marcador.
Reacción y goles en el segundo tiempo

El empate cero se rompió finalmente en el minuto 60 cuando Mbappe se redimió con un brillante disparo curvado desde fuera del área que se coló al ángulo de la portería, poniendo el 1-0 para Francia. Tan solo unos minutos después, Ousmane Dembélé amplió la ventaja al culminar una jugada bien trabajada, estableciendo el 2-0 definitivo. Marruecos intentó reaccionar y llegó con algunos disparos tardíos, pero Francia controló el partido con comodidad y selló su pase a la siguiente ronda.

Análisis y conclusiones clave
El partido evidenció la diferencia de clase y experiencia entre ambos equipos, a pesar de la gran campaña que había realizado Marruecos hasta ese momento.
La eficacia de Francia

Después de desperdiciar sus oportunidades en el primer tiempo, el equipo francés mostró la compostura de un campeón en la segunda mitad. Kylian Mbappe, pese a fallar el penalti, demostró su calidad de superestrella con el gol de apertura y una asistencia, reafirmando su papel como uno de los mejores jugadores del torneo. Dembélé también fue una amenaza constante, reflejando la profundidad ofensiva del plantel francés.
El esfuerzo y el orgullo de Marruecos

Esta derrota no debe empañar el histórico logro de Marruecos. Al alcanzar los cuartos de final, volvieron a demostrar que son una potencia del fútbol africano, una hazaña que ya habían conseguido en 2022. Su defensa disciplinada y su organización táctica complicaron a los franceses durante gran parte del encuentro, pero finalmente sucumbieron ante destellos de calidad individual de sus rivales.
Un adiós memorable para Deschamps

La victoria extendió la extraordinaria racha de Francia de alcanzar tres semifinales consecutivas del Mundial, un hito que solo Alemania y Brasil habían logrado antes. Además, aseguró que el entrenador saliente, Didier Deschamps, cerrara su largo y exitoso ciclo al frente de la selección con una campaña competitiva, con el equipo a un paso de disputar otra final.
