Por Gerardo ‘Lalo’ Salinas, Enviado Especial a CHICAGO para Deporte Gráfico MD
CHICAGO —En su última prueba antes de ser coanfitriones de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la selección masculina de Estados Unidos mostró vulnerabilidad y resiliencia, cayendo 2-1 ante la cuarta clasificada, Alemania, en el Soldier Field con lleno total (63,636 espectadores) este sábado.
Aunque el resultado extendió la frustrante racha de Estados Unidos contra rivales europeos, el desempeño ofreció motivos para el optimismo al entrenador Mauricio Pochettino, de cara al partido de apertura del Grupo D contra Paraguay la próxima semana.

Resumen del partido
El tono quedó definido casi de inmediato, con un inicio de pesadilla: Estados Unidos perdía a los dos minutos. Tyler Adams fue sancionado con falta cerca del área, y el capitán alemán Joshua Kimmich lanzó un tiro libre preciso al corazón del área. Kai Havertz, delantero del Arsenal que anotó en la final de la Champions League la semana pasada, se infiltró entre los defensas estadounidenses para cabecear y superar al portero Matt Freese.
“Ese gol tempranero fue un golpe”, admitió Pochettino tras el partido. “Pero ver cómo reaccionamos, cómo mostramos carácter, unión y jugamos bajo presión y la reacción fue increíble”.
Alemania continuó perforando las líneas estadounidenses en los primeros minutos, con Havertz metiendo el balón en la red otra vez, solo para ser anulado por fuera de juego. Pero después de soportar la tormenta inicial, el mediocampo estadounidense —con Weston McKennie y luego Tyler Adams como anclas— comenzó a tomar el control.

El gol de la noche
El empate, llegado en el minuto 37, fue espectacular. El saque de esquina de Christian Pulisic fue despejado por la defensa alemana, pero solo hasta el borde del área. Allí estaba el lateral izquierdo Antonee Robinson, que conectó el despeje con un zurdazo perfectamente colocado que se fue directo al centro de la portería, besando la red por encima del portero Oliver Baumann.
“Contra un equipo muy bueno, creo que fuimos peligrosos en momentos clave”, dijo Pulisic. “Tuvimos buenos tramos de posesión y defendimos bien durante gran parte del partido”.
Robinson celebró con una voltereta lateral y un salto hacia atrás, una respuesta apropiada para un gol que evocó el icónico tanto de Benny Feilhaber contra México en el mismo estadio durante la final de la Copa Oro 2007.
El gol decisivo
Estados Unidos llevó ese impulso al segundo tiempo, controlando la posesión y presionando en busca del gol de la ventaja. Pochettino mantuvo a su once inicial completo, esperando robar un resultado.
Pero en el minuto 57, Alemania mostró su clase. Una jugada fluida de pases alrededor del área estadounidense terminó con Havertz asistiendo a Leroy Sané, quien batió a Freese con un disparo raso. El balón pareció desviarse ligeramente en el defensor Miles Robinson, descolocando al portero y alojándose en el ángulo más lejano.
A partir de ese momento, Pochettino vació su banca, dando descanso a jugadores clave como Pulisic y McKennie. Brenden Aaronson casi empata en el minuto 87, pero Baumann respondió con una atajada de reflejos para sellar la victoria alemana.
Conclusiones clave
Persisten las dudas defensivas. La ausencia del defensa central titular Chris Richards (lesionado de los ligamentos del tobillo el 17 de mayo) fue evidente en los dos goles alemanes. Miles Robinson sufrió para posicionarse, siendo superado en el gol de Havertz y sin poder cerrar a tiempo en el tanto de Sané. Pochettino tendrá decisiones difíciles sobre su pareja de centrales para el Mundial.
La batalla del mediocampo fue ganada. Tras unos primeros diez minutos titubeantes, el trío formado por Adams, McKennie y Malik Tillman tomó el control del centro del campo. Estados Unidos acabó con diez saques de esquina contra dos de Alemania y tuvo un 52.3% de posesión.
“Jedi” está listo. Antonee Robinson sigue consolidándose como uno de los laterales ofensivos más peligrosos del mundo. Su quinto gol internacional fue el más memorable hasta la fecha, y su energía por el carril izquierdo causó problemas a Alemania durante sus 62 minutos sobre el césped, antes de salir por calambres, según se informó más tarde.
El momento de Alemania es real. Para el equipo de Julián Nagelsmann, este resultado supone la novena victoria consecutiva en todas las competiciones. Tras quedar eliminados en fase de grupos en los dos últimos mundiales, la Mannschaft llega al torneo con un global de 29-6 en esa racha.

Mirando hacia el futuro
Para Estados Unidos (puesto 16 en el ranking mundial), la derrota extiende una tendencia preocupante: ahora suma nueve derrotas consecutivas contra rivales europeos desde 2022. Sin embargo, el ambiente en el vestuario estuvo lejos del desánimo.
“Decepcionado por la derrota, pero con muchas cosas positivas”, dijo Robinson. “Siento que encajar un gol tan temprano pudo hacernos venirnos abajo, y pudo haber sido un día muy malo antes del torneo. Pero luchamos y en momentos jugamos muy buen fútbol y nos vimos bien, competitivos”.
Pochettino se hizo eco del sentimiento. “Si ves las estadísticas, son similares en muchos aspectos. Estoy muy contento con el compromiso y la actitud del equipo”.
Estados Unidos abrirá la fase de grupos del Mundial el 12 de junio contra Paraguay en el SoFi Stadium de Inglewood, California, antes de enfrentarse a Australia y Turquía. Alemania, por su parte, comenzará su andadura el 14 de junio contra Curazao en el Grupo E.
Si el partido del sábado sirve de indicio, los estadounidenses entrarán en ese torneo no con miedo, sino con confianza, y con un lateral izquierdo capaz de producir momentos de magia pura.
