Por Oliver Lu, Corresponsal para Deporte Gráfico MD
MANCHESTER, ENGLAND –Manchester United consiguió una emocionante victoria por 3-2 frente a la Roma en un encuentro marcado por la intensidad, los errores defensivos y una extraordinaria reacción del conjunto inglés durante la segunda mitad. Después de encontrarse dos goles abajo, los dirigidos por Michael Carrick lograron revertir el marcador gracias a una actuación decisiva de Matheus Cunha.
Roma comenzó el encuentro con mayor claridad ofensiva. Matías Soulé abrió el marcador a los 11 minutos, mientras que Donyell Malen amplió la ventaja mediante un penalti a los 17. El equipo italiano aprovechó las dificultades defensivas del Manchester United y llegó al descanso con una ventaja de 2-0 que parecía encaminarlo hacia una importante victoria como visitante.
Sin embargo, el panorama cambió radicalmente durante la segunda mitad. Bruno Fernandes descontó desde el punto penal a los 58 minutos, devolviendo la confianza a los locales. A partir de ese momento, Manchester United incrementó la presión ofensiva, adelantó sus líneas y comenzó a generar oportunidades con mayor frecuencia.

La figura determinante fue Matheus Cunha. El delantero brasileño consiguió el empate a los 83 minutos y, apenas tres minutos después, marcó nuevamente para completar una espectacular remontada. Su segundo tanto, tras una asistencia de Shea Lacey, desató la celebración en Old Trafford y confirmó el cambio de dinámica del encuentro.
Desde el punto de vista táctico, Roma cometió el error de retroceder excesivamente después del descanso. La pérdida de control del mediocampo permitió al Manchester United dominar territorialmente, recuperar balones en posiciones avanzadas y aumentar la presión sobre la defensa italiana.
Manchester United, por su parte, mostró dos versiones muy diferentes. Durante la primera mitad sufrió por su falta de coordinación defensiva y las dificultades para neutralizar las transiciones italianas. En la segunda, encontró mayor profundidad ofensiva, mejor circulación del balón y una actitud mucho más agresiva.

La expulsión de Cunha durante el tiempo añadido añadió un último episodio de tensión a un encuentro que ya había ofrecido numerosos cambios emocionales. A pesar de terminar con diez jugadores, Manchester United consiguió conservar su ventaja y asegurar el triunfo.
En el análisis final, esta victoria representa mucho más que tres puntos para Manchester United. El equipo puso fin a una racha de nueve partidos sin ganar y demostró una capacidad de reacción que había estado ausente durante buena parte de la temporada. Para Roma, la derrota deja importantes interrogantes sobre su capacidad para administrar ventajas y mantener la concentración defensiva ante rivales de gran intensidad.
El resultado final de 3-2 confirma una de las grandes remontadas de la jornada de la Liga de Campeones. Matheus Cunha fue el protagonista indiscutible de una noche que comenzó con frustración para los aficionados ingleses y terminó con una celebración memorable en Old Trafford.
