Por Diego von Vacano, Editor in Chief–Deporte Gráfico MD
BRASIL –Estudiantes de La Plata protagonizó una de las grandes sorpresas de la Copa Libertadores 2026 al eliminar al Flamengo en el estadio Maracaná de Río de Janeiro, después de empatar 0-0 durante los 90 minutos y conseguir una victoria por 3-2 en la definición por penales. El conjunto argentino, que disputó prácticamente toda la segunda mitad con diez jugadores, demostró una extraordinaria resistencia defensiva y encontró en el experimentado arquero uruguayo Fernando Muslera a la figura decisiva de una noche histórica.
El resultado significó la eliminación del vigente campeón continental y permitió que Estudiantes avanzara a la final, donde enfrentará al Palmeiras de Brasil. Para el club argentino, representa el regreso a una final de Libertadores por primera vez desde 2009 y la oportunidad de conquistar su quinto título continental.
El encuentro comenzó con una enorme expectativa en el Maracaná. Después del empate sin goles registrado en el partido de ida en La Plata, Flamengo llegaba con la ventaja psicológica de disputar la revancha ante su público. Sin embargo, Estudiantes demostró desde los primeros minutos que no estaba dispuesto a limitarse a defender.
El conjunto argentino planteó un partido de gran intensidad física, presión sobre los mediocampistas brasileños y una organización táctica destinada a neutralizar la circulación ofensiva del Flamengo. Durante la primera mitad, Estudiantes consiguió generar algunas de las situaciones más peligrosas, obligando al arquero Agustín Rossi a intervenir para evitar que los visitantes se adelantaran.
Flamengo intentó establecer su habitual dominio mediante la posesión del balón y las combinaciones entre Lucas Paquetá, Jorge Carrascal y sus atacantes. Sin embargo, el equipo brasileño encontró dificultades para superar las líneas defensivas argentinas. La circulación del balón resultó demasiado previsible en varios momentos y faltó profundidad en los últimos metros.

La situación cambió radicalmente al comienzo de la segunda mitad, cuando Baltasar Rodríguez fue expulsado y dejó a Estudiantes con diez futbolistas. La inferioridad numérica parecía ofrecer al Flamengo una oportunidad inmejorable para imponer su superioridad técnica y conseguir el gol que necesitaba para avanzar a la final.
Sin embargo, el equipo argentino respondió con disciplina táctica y una notable capacidad de sacrificio colectivo. Sus defensores redujeron los espacios interiores, protegieron el área y obligaron al Flamengo a buscar soluciones mediante centros y ataques por las bandas. El conjunto brasileño aumentó su presencia ofensiva, pero no logró transformar su superioridad numérica en ocasiones suficientemente claras.
Con el paso de los minutos, la frustración comenzó a hacerse evidente entre los jugadores brasileños y los aficionados del Maracaná. Estudiantes, por su parte, consiguió administrar el tiempo y mantener el empate hasta el final del encuentro.
La definición por penales terminó convirtiéndose en el escenario perfecto para Fernando Muslera. El arquero uruguayo detuvo tres lanzamientos del Flamengo, ejecutados por Jorginho, Lucas Paquetá y Bruno Henrique, y permitió que Estudiantes se impusiera por 3-2. La actuación de Muslera fue determinante para consumar una eliminación inesperada del poderoso conjunto brasileño.
Análisis táctico: la disciplina argentina supera al poder ofensivo brasileño
Desde una perspectiva táctica, el partido evidenció las limitaciones que puede enfrentar un equipo acostumbrado a dominar la posesión cuando se encuentra ante un adversario extremadamente organizado. Flamengo dispuso de una plantilla con mayor profundidad y numerosos futbolistas de calidad internacional, pero no consiguió traducir esas ventajas en una superioridad efectiva dentro del área rival.
La principal virtud de Estudiantes fue su capacidad para controlar los espacios sin necesidad de controlar el balón. El conjunto argentino mantuvo distancias reducidas entre sus líneas y consiguió impedir que Flamengo encontrara oportunidades para desarrollar combinaciones rápidas por el centro del campo.
La expulsión de Rodríguez constituyó la prueba más exigente para el sistema defensivo argentino. Sin embargo, también puso de manifiesto una de las principales debilidades del Flamengo: su dificultad para modificar el ritmo y la estructura ofensiva frente a una defensa replegada.
En lugar de aprovechar la superioridad numérica mediante movimientos constantes y cambios rápidos de orientación, el conjunto brasileño recurrió frecuentemente a ataques previsibles. La falta de movilidad y de precisión en los últimos metros permitió que Estudiantes defendiera con relativa eficacia incluso cuando la presión aumentó.
Otro aspecto fundamental fue el liderazgo de Muslera. A sus 40 años, el arquero uruguayo aportó experiencia, seguridad y una extraordinaria fortaleza psicológica. Su actuación en la definición por penales confirmó la importancia de contar con futbolistas capaces de responder en los momentos de máxima presión.
Las consecuencias para Flamengo y Estudiantes
Para Flamengo: la eliminación constituye uno de los golpes deportivos más importantes de la temporada. El club brasileño aspiraba a defender su título continental y conquistar una quinta Copa Libertadores, pero terminó eliminado sin conseguir marcar un solo gol en los dos encuentros de la semifinal.
La derrota también plantea interrogantes sobre la capacidad del equipo para resolver partidos cerrados, especialmente cuando sus principales figuras ofensivas no encuentran espacios. La superioridad económica y técnica del Flamengo no fue suficiente para superar a un rival que demostró mayor eficacia colectiva en los momentos decisivos.
Para Estudiantes: la clasificación representa una reivindicación del fútbol argentino en el escenario continental. En una competición que durante los últimos años ha estado marcada por el dominio de los clubes brasileños, el conjunto de La Plata consiguió demostrar que la organización táctica, la disciplina defensiva y la fortaleza mental continúan siendo factores capaces de equilibrar diferencias importantes de recursos.
La final frente a Palmeiras ofrecerá un nuevo desafío. El equipo brasileño cuenta con una estructura competitiva consolidada y experiencia en las grandes definiciones continentales. Sin embargo, Estudiantes llegará fortalecido por una clasificación que confirma su capacidad para competir contra adversarios de enorme jerarquía.
Conclusión
La eliminación del Flamengo en el Maracaná constituye uno de los acontecimientos más significativos de la Copa Libertadores 2026. Estudiantes consiguió resistir con diez jugadores, neutralizar a uno de los principales favoritos y definir la clasificación mediante una actuación extraordinaria de Fernando Muslera.
Más allá del resultado, el encuentro dejó una enseñanza fundamental sobre el fútbol sudamericano: el talento individual y la superioridad económica no garantizan el éxito frente a equipos que poseen una identidad táctica clara y una extraordinaria capacidad competitiva.
Estudiantes no necesitó dominar la posesión ni generar numerosas oportunidades para conseguir su objetivo. Su victoria fue producto de la organización, la resistencia colectiva y la precisión en los momentos decisivos.
Para Flamengo, la derrota representa una oportunidad perdida de consolidar su hegemonía continental. Para Estudiantes, significa el regreso al escenario más importante del fútbol sudamericano y la posibilidad de escribir un nuevo capítulo en su historia.
