Fuente Oficina de Comunicación CONMEBOL
ARGENTINA –Hay jugadores que forman parte de la historia del fútbol. Y hay otros que, con su manera de jugar, de competir y de entender el juego, ayudan a escribirla, así lo hizo Lionel Andrés Messi Cuccittini.
Este 6 de octubre de 2026, en el estadio Monumental de Buenos Aires, el número 10 disputó su último partido con la Selección Argentina. Se cerró así una historia que comenzó oficialmente en 2005 y que atravesó seis Copas del Mundo, siete ediciones de la CONMEBOL Copa América, numerosas Eliminatorias Sudamericanas y algunos de los momentos más importantes del fútbol de este siglo.

Más de dos décadas con una misma camiseta, Messi la llevó desde sus primeros pasos en las selecciones juveniles hasta convertirse en su máximo referente y capitán.
Su historia comenzó con el título del Mundial Sub20 de 2005. Tres años después, llegó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing. Y, con el paso del tiempo, aquella promesa se transformó en el futbolista que marcaría una época para el fútbol sudamericano.
En la Selección Mayor, el camino tuvo todos los capítulos que puede tener una carrera.
Hubo comienzos difíciles, finales que dolieron, momentos de incertidumbre y años en los que el objetivo de levantar un título con Argentina parecía cada vez más lejano.

Pero también hubo perseverancia, y llegó el momento de la gloria:
En 2021, Messi levantó su primera CONMEBOL Copa América con la Selección Mayor. Fue en el Maracaná, en Brasil, en una final que significó mucho más que un trofeo: Argentina volvía a conquistar un título continental y su capitán encontraba una de las imágenes que durante tantos años había buscado.
Un año después, la Finalissima ante Italia sumó otra conquista. Y en Qatar llegó el sueño máximo.
Messi lideró a Argentina hasta la Copa del Mundo de 2022 y levantó en Doha el trofeo que había perseguido durante toda su carrera. El título mundial coronó una generación y convirtió aquel sueño en una de las imágenes más recordadas del fútbol sudamericano.
Pero la historia todavía guardaba un capítulo más. En 2024, Argentina volvió a conquistar la CONMEBOL Copa América. Messi volvió a levantar el trofeo y confirmó, una vez más, que aquella generación había encontrado una manera de competir, de ganar y de dejar una huella.
Su recorrido con la Albiceleste también quedó marcado por los números. Messi se despide como el jugador con más presencias y el máximo goleador histórico de Argentina: 208 partidos, 126 goles y 68 asistencias. En las Eliminatorias Sudamericanas convirtió 36 tantos, registro que lo mantiene como máximo goleador histórico de la competición.

Disputó seis Copas del Mundo: Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y Estados Unidos, México y Canadá 2026.
En ellas acumuló 34 partidos y 21 goles, convirtiéndose además en el futbolista con más encuentros disputados en la historia de los Mundiales.
Pero hay números que no aparecen en ninguna estadística. Está el recuerdo de cada gol celebrado, el abrazo después de cada título, las lágrimas después de las derrotas, la imagen del capitán levantando una copa, y la camiseta número 10 acompañando durante más de veinte años a una generación de hinchas sudamericanos.
Porque el legado de Messi con Argentina trasciende los récords.
Está en los niños que comenzaron a mirar fútbol viéndolo jugar. En quienes encontraron en su zurda una razón para enamorarse todavía más de este deporte. En quienes vivieron cada CONMEBOL Copa América y cada Mundial esperando volver a verlo hacer lo que tantas veces hizo: recibir la pelota y convertir un instante en historia.

Su recorrido también forma parte de la memoria reciente del fútbol sudamericano, desde aquella CONMEBOL Copa América de 2007 hasta las conquistas de 2021 y 2024. Desde las Eliminatorias hasta el Mundial de Qatar. Desde sus primeros pasos con las selecciones juveniles hasta la noche en que volvió a levantar la Copa del Mundo como capitán.
Messi fue protagonista de una época en la que el fútbol sudamericano volvió a celebrar en los escenarios más grandes.
Después de 21 años, esa historia llega a su último partido; se despide el máximo goleador de la Selección Argentina, el jugador con más presencias, el máximo goleador histórico de las Eliminatorias Sudamericanas, el campeón de América y del mundo.
Pero, sobre todo, se despide un futbolista que dejó una marca que va mucho más allá de sus estadísticas.
Nuevas generaciones tomarán el lugar de quienes hoy dejan el campo. Nuevos jugadores vestirán la camiseta número 10. Nuevas historias comenzarán a escribirse.
La de Messi, en cambio, ya forma parte de la historia. Una historia construida en Argentina, celebrada en Sudamérica y reconocida en todo el mundo.
Una historia que comenzó hace más de dos décadas.
Y que queda para siempre.
