Por José ‘Pepe’ Pastor, Deporte Gráfico MD
FOXBOROUGH, MA –En un partido que tenía el potencial de ser un enfrentamiento espectacular entre dos de los mejores delanteros del mundo, fue Ousmane Dembélé quien robó el protagonismo, anotando un sensacional hat-trick en el primer tiempo para llevar a Francia a una victoria convincente por 4-1 sobre Noruega. El triunfo en el Gillette Stadium de Foxborough, Massachusetts ante 64,146 espectadores, aseguró el primer lugar del Grupo I para las francesas con un perfecto de nueve puntos.

Un primer tiempo histórico
El partido quedó prácticamente decidido en los primeros 32 minutos. Los tres goles de Dembélé llegaron en los minutos 7, 20 y 32, lo que marcó el primer hat-trick en la historia de la Copa del Mundo anotado completamente en el primer tiempo desde el logrado por el ruso Oleg Salenko en 1994. La actuación fue una clase magistral de definición, y su segundo gol, un disparo con efecto con la pierna izquierda desde fuera del área, fue quizás el mejor de todos.

Kylian Mbappé, a pesar de no anotar por primera vez en el torneo, fue fundamental en la victoria, dando dos asistencias y estrellando un disparo en el larguero dentro del primer minuto de juego. Su sociedad creativa con Dembélé resultó demasiado para una defensa noruega que presentó varias rotaciones.

La audaz estrategia de descanso de Noruega
El tema de conversación más importante antes del partido fue la decisión de Noruega de hacer 10 cambios en su alineación titular, dejando a la estrella Erling Haaland en el banquillo durante todo el encuentro. Dado que ambos equipos ya estaban clasificados para los octavos de final, el seleccionador noruego, Ståle Solbakken, priorizó descansar a sus jugadores clave y gestionar los problemas físicos por encima de un intento posiblemente inútil de ganar el grupo.

Esta estrategia decepcionó a los aficionados, que corearon “queremos a Haaland” durante el segundo tiempo. Aunque el “equipo B” de Noruega mostró lucha, con Thelo Aasgaard recortando distancias apenas 14 segundos después del segundo gol de Dembélé, finalmente no pudo seguir el ritmo del vendaval francés.

Momento clave del partido
Noruega tuvo una oportunidad de oro para reducir la desventaja a un solo gol al comienzo del segundo tiempo cuando le concedieron un penalti. Sin embargo, el portero francés Mike Maignan realizó una parada crucial, deteniendo el débil disparo de Jorgen Strand Larsen y acabando con cualquier impulso que Noruega hubiera construido.

Conclusión
La victoria de Francia por 4-1 envía un mensaje contundente al resto del torneo. La profundidad y la calidad de la plantilla de Didier Deschamps quedaron plenamente demostradas, incluso con la ausencia de su seleccionador por motivos personales. Para Noruega, aunque la derrota es un revés, su atención se centrará ahora por completo en la fase eliminatoria, donde se enfrentarán a Costa de Marfil en los treintaidosavos de final.
