Por Diego von Vacano, Deporte Gráfico MD
MEXICO –El esperado enfrentamiento del Grupo A entre los coanfitriones México y Corea del Sur en la Copa del Mundo 2026 fue un duelo tenso que finalmente dependió de un solo error dramático. En un partido disputado en el Estadio Akron de Guadalajara, un error del portero en el segundo tiempo resultó ser el momento decisivo, dándole a México una victoria crucial por 1-0 y colocándolo en una posición dominante para clasificar a las fases de eliminación directa a la ronda de los 32.

Un partido de márgenes ajustados
El primer tiempo fue un combate reñido, con ambos equipos muy conscientes de lo que estaba en juego. Tanto México como Corea del Sur llegaban al partido con tres puntos de sus primeros encuentros, lo que convertía esta confrontación en un duelo clave para el control del Grupo A y un posible boleto anticipado a la ronda de 32 equipos, que es el nuevo formato de la fase de eliminación. El ambiente fue eléctrico, ya que los aficionados mexicanos crearon un entorno festivo e intimidante para el equipo visitante.
Corea del Sur, liderada por su capitán Son Heung-min, generó algunas de las oportunidades más prometedoras de la primera mitad. Son estuvo cerca con un globo ingenioso que fue despejado sobre la línea y también tuvo un disparo desde un ángulo cerrado que fue atajado, aunque ambas jugadas fueron anuladas por fuera de juego. México, a pesar de ser el país anfitrión y el favorito según los análisis previos, tuvo dificultades para romper la disciplinada defensa coreana, que estaba bien organizada alrededor de su estrella central, Kim Min-jae.

El error decisivo
El empate se rompió apenas cinco minutos después del inicio del segundo tiempo. En un momento que será repetido muchas veces, el portero surcoreano Kim Seung-gyu salió a atrapar un centro pero chocó con su propio compañero, Lee Gi-hyuk, lo que le hizo soltar el balón. El atento mediocampista mexicano, Luis Romo, estaba perfectamente colocado para aprovechar el error, empujando el balón al fondo de la red desde corta distancia para poner el 1-0.
El gol fue un golpe cruel para Corea del Sur, que en gran parte había logrado anular las amenazas ofensivas de México en el primer tiempo. La forma en que se produjo el gol obligó al entrenador coreano, Hong Myung-bo, a realizar cambios inmediatos. En un movimiento audaz y desesperado, la estrella Son Heung-min fue sustituido, siendo reemplazado por Hwang Hee-chan en un intento de inyectar energía fresca y encontrar el empate. A pesar de esto y de un período de presión sostenida, la defensa de México, comandada por el impresionante Edson Álvarez, quien retrocedió a la línea defensiva para cubrir la ausencia del suspendido César Montes, se mantuvo firme para asegurar los tres puntos.

Análisis y consecuencias
El partido fue un testimonio de los márgenes ajustados que a menudo deciden los partidos de la Copa del Mundo. Si bien México tenía la ventaja histórica, al nunca haber perdido ante Corea del Sur en el torneo, las estadísticas previas al partido mostraban un duelo más cerrado de lo que sugiere el marcador final. La victoria de México se basó en la resiliencia defensiva y la efectividad de cara al gol, mientras que la derrota de Corea del Sur fue la historia de una actuación sólida deshecha por un error individual crítico.

Con esta victoria, México clasifica a la ronda de los 32, mientras que Corea del Sur ahora enfrenta una situación de victoria obligada en su último partido de grupo para garantizar su avance a los 32 mejores. Para el conjunto asiático, el resultado será un trago amargo, ya que les quedará el pesar de lo que pudo haber sido ante un talentoso equipo mexicano que juega en casa.
