Por Fernando Godoy, Corresponsal en Londres-Deporte Gráfico MD
En una noche de infarto en el Cardiff City Stadium, la selección de Gales quedó eliminada del camino hacia el Mundial 2026 tras caer en la tanda de penales ante Bosnia y Herzegovina, en partido, correspondiente a la semifinal del repechaje europeo, terminó 1-1 después de 120 minutos de juego, pero los visitantes se impusieron 4-2 en la definición desde los once pasos para avanzar a la final, donde se enfrentarán a Italia.
Un partido de dos caras: euforia y agonía
El encuentro comenzó con un Gales dominante que controló la posesión y generó las primeras situaciones de peligro. La más clara en la primera mitad llegó a los 22 minutos, cuando Harry Wilson estrelló un espectacular disparo con efecto en el poste del arco defendido por Nikola Vasilj.

La apertura del marcador llegó temprano en el complemento. Apenas a los 51 minutos, Daniel James aprovechó un pase fallido en la salida bosnia y, desde fuera del área, sacó un derechazo imparable que se incrustó en el ángulo superior derecho para desatar la locura en las gradas de Cardiff. Gales estaba a solo minutos de asegurar su boleto a la final y soñaba con estar en el torneo que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México.
Sin embargo, Bosnia nunca perdió la fe y encontró su recompensa en los minutos finales. Cuando el reloj marcaba el minuto 86, el veterano capitán bosnio, Edin Dzeko, de 40 años, apareció en el área para conectar de cabeza un tiro de esquina y decretar el 1-1 definitivo, enviando el partido a la prórroga. Fue el gol número 73 del legendario delantero con su selección.
En los 30 minutos adicionales, ninguno de los dos equipos pudo encontrar la ventaja. Gales intentó recuperar el control, mientras Bosnia resistió con orden para forzar la definición por penales, sabiendo que era su mejor oportunidad.
La lotería de los penales
La tanda comenzó de manera esperanzadora para los locales. El arquero Karl Darlow se lució al atajar el primer penal lanzado por Ermedin Demirović. Pero la esperanza se esfumó rápidamente cuando Brennan Johnson, tras anotar Wilson, envió su disparo por encima del travesaño. Luego, Nikola Vasilj se convirtió en el héroe bosnio al adivinar la dirección del penal de Neco Williams y detenerlo.
Con la ventaja en el marcador, el joven Kerim Alajbegović, de solo 18 años, selló la clasificación bosnia al convertir el penal decisivo, enviando a su nación a la final del repechaje y desatando la euforia entre los jugadores y aficionados visitantes. Alajbegović no solo anotó el penal decisivo, sino que también había sido el asistidor en el gol de Dzeko.

Análisis: Lecciones aprendidas para Gales y la veteranía de Bosnia
El resultado supone un duro golpe para Gales, que soñaba con clasificar a su segundo Mundial consecutivo después de 64 años de ausencia. Para el técnico Craig Bellamy, esta derrota es una repetición de la pesadilla que vivió hace dos años, cuando su equipo cayó en la final del repechaje de la Eurocopa 2024 ante Polonia, también en penales.
A pesar del dolor, Bellamy se mostró orgulloso pero crítico. “Estoy muy orgulloso, pero definitivamente decepcionado. Hubo muchas cosas buenas esta noche, pero no pudo ser”, declaró el entrenador galés. “Con 20 minutos restantes dejamos de jugar, y no podemos hacer eso. Fue una gran lección para nosotros”.
La falta de profundidad en el banquillo de Gales fue evidente, especialmente en los minutos finales del tiempo regular, donde no pudieron mantener la posesión para gestionar su ventaja. Por otro lado, Bosnia demostró la importancia de la experiencia. Con un capitán como Dzeko, que sigue siendo decisivo a sus 40 años, y un plantel que supo esperar su momento, lograron un triunfo de carácter que los acerca a su primera cita mundialista desde Brasil 2014.
El partido también tuvo un momento de tensión fuera del campo, cuando Dzeko y el técnico de Gales, Craig Bellamy, se enfrentaron en la banda tras el gol del empate. Ambos fueron compañeros en el Manchester City, y el altercado terminó con el capitán bosnio siendo amonestado y con la necesidad de intervención de los cuerpos técnicos para separarlos.
Lo que viene
Con esta victoria, Bosnia y Herzegovina avanza a la final del repechaje intercontinental, donde se medirá a Italia el próximo martes 31 de marzo (o miércoles 1 de abril). El ganador de ese duelo obtendrá un lugar en el Grupo B del Mundial 2026, donde ya esperan Suiza y el país anfitrión, Canadá.
Por su parte, Gales se queda con las manos vacías y deberá digerir esta dolorosa eliminación, con la mirada puesta en la Eurocopa 2028, torneo que co-organizará junto a Inglaterra, Escocia e Irlanda del Norte.