Por JOSE PASTOR, Corresponsal en Madrid para Deporte Grafico MD

BARCELONA –Lo que prometía ser una eliminatoria igualada se convirtió en una exhibición de poderío ofensivo. El Barcelona aplastó al Newcastle United por 7-2 en el partido de vuelta de los octavos de final de la Champions League, sellando un pase a cuartos con un global de 8-3 que quedará en la memoria de los aficionados culés.
La noche en el Spotify Camp Nou fue un auténtico torbellino de emociones, especialmente durante una primera parte que fue un auténtico intercambio de golpes. El Barcelona golpeó primero, pero el Newcastle, lejos de amedrentarse, respondió en cada ocasión con una valentía que puso en aprietos a los locales en más de una ocasión.
Un primer tiempo de locura: cinco goles y mucha tensión
El partido no pudo empezar mejor para los intereses azulgranas. En el minuto 6, una genialidad de Lamine Yamal, que se giró y dejó atrás a Malick Thiaw, permitió a Raphinha recibir en la derecha. El brasileño combinó con Fermín López y, con una calma pasmosa, batió a Aaron Ramsdale para hacer el 1-0.

Lejos de venirse abajo, el Newcastle demostró por qué había llegado hasta aquí. En el minuto 15, una gran jugada por la izquierda entre Lewis Hall y Harvey Barnes terminó con un centro raso al segundo palo que Anthony Elanga convirtió en el empate. La alegría visitante duró apenas tres minutos. Raphinha, desde un saque de esquina, puso un balón al segundo palo que Gerard Martín peinó hacia atrás para que Marc Bernal, solo en el área pequeña, hiciera el 2-1.
Pero la resistencia del Newcastle era inquebrantable. Antes de la media hora, Elanga volvió a aparecer. Aprovechando una pérdida de Lamine Yamal en campo propio, Barnes condujo y puso un centro que el sueco, llegando desde atrás, transformó en su doblete particular para poner el 2-2 en el marcador. El partido era un subidón continuo.
Cuando el empate parecía el resultado justo para irse al descanso, apareció la polémica. Ya en el tiempo de añadido, Fermín López centró desde la línea de fondo y Kieran Trippir derribó a Raphinha dentro del área. El colegiado, tras revisar la jugada en el VAR, señaló penalti. Lamine Yamal, con toda la frialdad del mundo, lo transformó para poner el 3-2 justo antes del descanso. Un mazazo psicológico para los ingleses, como reconoció después su entrenador, Eddie Howe.

La segunda parte: la explosión definitiva del Barcelona
Si el Newcastle albergaba alguna esperanza de remontada, el Barcelona se encargó de disiparla en los primeros minutos de la segunda mitad. En el minuto 51, Raphinha, estelar durante todo el partido, filtró un pase magistral para la carrera de Fermín López, que no perdonó ante Ramsdale para hacer el 4-2.
A partir de ahí, el vendaval azulgrana fue imparable. En el minuto 56, Lewandowski, hasta entonces poco participativo, apareció para conectar un testarazo imparable a la salida de un córner servido de nuevo por Raphinha. Era el 5-2 y el principio del fin para las urracas.
Cinco minutos después, la conexión entre las jóvenes promesas y la veteranía volvió a funcionar. Lamine Yamal, con un regate maravilloso, se marchó de su defensor y puso un balón perfecto para que Robert Lewandowski, de tiro cruzado, hiciera el sexto. El Camp Nou era una fiesta. Para culminar la noche, en el minuto 72, Jacob Ramsey entregó un balón en bandeja a Raphinha en la frontal del área, y el brasileño, con una definición exquisita, cerró la cuenta con un 7-2 que reflejaba la magnitud de la goleada.
Análisis: La pegada del Barça y los errores del Newcastle

El partido dejó varias lecturas claras. Por parte del Barcelona, la principal conclusión es su apabullante poderío ofensivo. Raphinha, con dos goles y dos asistencias, fue el líder indiscutible, pero Lamine Yamal, Fermín López y Lewandowski también firmaron actuaciones sobresalientes. El equipo de Hansi Flick demostró que, cuando se asocia y encuentra espacios, es capaz de desarbolar a cualquier rival. Sin embargo, también mostró fragilidades defensivas que, ante rivales de mayor enjundia, podrían costar caro.
Para el Newcastle, la eliminación duele por el contexto y la magnitud de la derrota. A pesar de la valentía mostrada en la primera mitad, su defensa fue un desastre. Los errores individuales de Thiaw, Hall, Trippier o Ramsey fueron constantes y el Barcelona los castigó sin piedad. Eddie Howe lo definió como un resultado extraño, alabando el juego de su equipo en el primer tiempo, pero reconociendo que los errores, especialmente en jugadas a balón parado, fueron imperdonables ante un rival de esta categoría.
Con esta victoria, el Barcelona se medirá en cuartos de final al vencedor de la eliminatoria entre el Atlético de Madrid y el Tottenham Hotspur. Para el Newcastle, el duro correctivo en el Camp Nou servirá como aprendizaje en su regreso a la máxima competición europea…