Por Diego von Vacano para Deporte Grafico MD
BALTIMORE, MD –En una eléctrica de sábado por la noche, el conocido terreno de juego del M&T Bank Stadium en Baltimore se transformó en un hervidero de fútbol, mientras el DC United recibía al Inter Miami en un esperado partido de la temporada regular de la Major League Soccer ‘MLS’.
La decisión de trasladar el partido del estadio habitual del DC United, el Audi Field, al estadio de los Ravens de Baltimore, con capacidad para 71,000 espectadores, fue un testimonio del fenómeno que es el argentino Lionel Messi. La apuesta valió la pena de manera espectacular, ya que una multitud colosal de **72,026 aficionados** abarrotaron el estadio en su mayoría vestidos de rosado, creando una atmósfera vibrante para el partido de la temporada 2026 de la MLS.

Con un mar de camisetas ‘rosas’ y ‘negras’ en las graderías, sin embargo, dejó claro que para muchos, esto era menos un partido como local para el DC United y más una peregrinación para ver al ganador de ocho ‘Balones de Oro’ en persona.
Desde el pitido inicial, el Inter Miami, actual campeón de la MLS Cup ‘25, buscó imponer su calidad. La primera mitad fue una clase magistral de definición clínica por parte de los visitantes. En el minuto 17, llegó la ruptura. Una jugada bien elaborada por el costado izquierdo vio a Telasco Segovia encontrar al argentino **Rodrigo De Paul** solo en el lado opuesto del área. El mediocampista argentino, campeón del mundo, controló el pase y con calma colocó un disparo preciso con su pie derecho en el palo largo de la portería, dejando sin opciones al portero del DC United, Sean Johnson. El gol tranquilizó a Miami y a la multitud, una parte significativa de la cual estalló en aprobación.

Apenas diez minutos después, el momento que la gran mayoría de los 72,026 asistentes había pagado por ver se desarrolló de manera devastadora. El joven delantero de Miami, Mateo Silvetti, un producto de la academia del club, filtró un pase perfectamente medido detrás de la línea defensiva del DC United. Anticipando el movimiento, **Lionel Messi** hizo su característica carrera en diagonal, calculando el tiempo a la perfección para mantenerse en posición legal.
Cuando el balón llegó, Messi, con una compostura inmaculada, ejecutó un delicado tiro con efecto (un ‘chip’), levantando el balón por encima del arquero Sean Johnson, que salía a su encuentro, y enviándolo al fondo de la red para el 1-0. Fue un momento de genialidad pura e instintiva que duplicó la ventaja de Miami y desató la locura entre la multitud predominantemente pro-Messi. El gol fue un hito significativo, marcando el **gol número 899 de la legendaria carrera profesional de Messi**.

El Inter Miami controló el resto de la primera mitad, luciendo cómodo y peligroso al contraataque. El propio Messi estuvo cerca de añadir un impresionante tercer tanto, recortando hacia adentro desde la derecha y soltando un disparo que superó a Johnson pero que se fue silbando por poco cerca del palo lejano. Mientras los equipos se dirigían a los vestuarios, el marcador de 2-0 parecía un reflejo acertado del dominio de Miami en la primera mitad.
La segunda mitad pintó un panorama diferente. Ya fuera por autocomplacencia, fatiga o un resurgimiento táctico del equipo local, el Inter Miami se replegó, permitiendo al DC United tomar el control de la posesión y el territorio. El equipo de la capital de la nación comenzó a tantear y presionar, buscando una manera de regresar al partido. Su persistencia finalmente dio sus frutos en el minuto 75. Un tumulto en el área de Miami vio un disparo de Jackson Hopkins ser desviado por el portero de Miami, Dayne St. Clair. El rebote cayó favorablemente al delantero israelí del DC United, **Tai Baribo**, quien estaba perfectamente posicionado para empujar el balón a la red desde corta distancia, reduciendo la desventaja e incendiando a los seguidores locales presentes en la multitud masiva.
El gol preparó un tenso cuarto de hora final. El DC United, energizado por este salvavidas, avanzó en oleadas en busca del empate. El impulso había cambiado por completo, y lo que había parecido una velada cómoda para el Inter Miami se convirtió en un esfuerzo nervioso. El equipo local adelantó líneas, pero la defensa de Miami, dirigida por jugadores como Yannick Bright, se mantuvo firme. A pesar de la presión tardía de D.C. y de un total de 15 disparos en el partido en comparación con los ocho de Miami, los visitantes pudieron gestionar los momentos finales del partido y asegurar la victoria por 2-1. El pitido final confirmó la segunda victoria consecutiva del equipo de Javier Mascherano, mientras que el DC United se quedó lamentando lo que pudo haber sido después de un valiente intento de remontada en la segunda mitad.

Un partido de dos mitades y el peso de la expectativa
El partido fue una clara narrativa de dos mitades contrastantes, ofreciendo un microcosmos de las trayectorias actuales de ambos equipos. La actuación del Inter Miami en la primera mitad fue una demostración del poderío ofensivo a su disposición. La combinación de la laboriosidad y visión en el mediocampo de Rodrigo De Paul con el letal movimiento de Lionel Messi en el último tercio resultó demasiado para el DC United en los primeros 45 minutos. Su capacidad para anotar dos veces en un lapso de diez minutos mostró una eficacia clínica que caracteriza a los campeones.
Sin embargo, la segunda mitad expuso vulnerabilidades que preocuparán al técnico Javier Mascherano. La tendencia del equipo a replegarse y ceder la posesión invitó a la presión, permitiendo al DC United dominar el balón y crear oportunidades. Este cambio de impulso se reflejó en los datos de goles esperados (xG), con el DC United registrando un xG más alto (1.59) que Miami (0.98) a pesar de la derrota, lo que destaca la superioridad del equipo local en el segundo período. Para el DC United, la reacción fue loable, pero el daño causado en la primera mitad fue, en última instancia, insuperable. El gol tardío de **Tai Baribo** fue su segundo en tantos partidos como local, marcando un impresionante comienzo de temporada y estableciéndolo como una amenaza ofensiva clave para D.C.
Foco en los Jugadores: El Hito de Messi, el Dominio de De Paul y la Lucha de St. Clair

Lionel Messi entregó el momento definitorio del partido con su sublime ‘chip’ para el segundo gol. Si bien las calificaciones de los jugadores de Goal.com sugirieron que “no fue una masterclass de Messi”, en sus “partidos normales también marca uno o dos goles”. Su definición fue la diferencia entre los dos equipos, y su movimiento continúa siendo el punto de apoyo del ataque de Miami. El gol número 899 de su carrera lo coloca al borde de convertirse en solo el segundo jugador masculino en la historia en alcanzar los 900, añadiendo una capa de narrativa histórica a cada partido que disputa.
Si bien Messi acaparó los titulares con su gol histórico, varios análisis señalaron a Rodrigo De Paul como el jugador más valioso del partido. El mediocampista argentino fue una fuerza dinámica, no solo anotando un gol bien llevado, sino también marcando el ritmo del partido y contribuyendo defensivamente. Su actuación integral, que incluyó la creación de oportunidades y pases clave, le valió una calificación de 8/10 de múltiples medios, destacando su creciente influencia en el esquema de Miami.

En el otro lado del campo, la atención se centró críticamente en el portero de Miami, Dayne St. Clair. El internacional canadiense tuvo una velada difícil que fue puntuada por el momento decisivo en el gol del DC United. Si bien logró desviar el disparo inicial de Jackson Hopkins, su incapacidad para retener el balón o despejarlo a un área más segura dejó un sencillo empujón para Tai Baribo. Este momento de incertidumbre se notó en sus calificaciones, con Goal.com otorgándole un 5/10 y describiéndolo como “otro momento difícil”, reconociendo que, aunque el gol no fue enteramente su culpa, el rechace fue costoso. El tardío surgimiento del DC United le dará a Mascherano algo en qué pensar con respecto a la gestión de partido de su equipo, pero para los 72,026 aficionados que llenaron el M&T Bank Stadium, la noche fue definida en última instancia por la genialidad de Lionel Messi y una emocionante, aunque nerviosa, victoria para el Inter Miami…
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DC UNITED necesita mejorar un lindo partido por fin llegó Messi. Felicidades buen reportaje y lindas fotos.